All posts filed under: Posturas raras

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Cachete jack, ilustración a cuatro manos

A Cachete Jack las conocimos gracias a la Muestra de Arte Joven de Aragón del año pasado. Entre fotografías modernas y esculturas incomprensibles, asaltaban a la vista los pequeños dibujos de estas dos chicas. Apuntamos el nombre, volvimos a casa, nos metimos en Google y encontramos su mundo en internet: un blog, un flickr y un indexhibit donde ver sus colaboraciones con revistas, posters, exposiciones y sobre todo las series de dibujos con las que componen sus fanzines: Is art for everybody o It’s about girls son algunos de mis favoritos.   Ayer, Cachete Jack anunciaron en las redes que han ganado el Premio Injuve de Ilustración y Cómic 2012 con un porfolio de sus trabajos, que pronto se podrá ver e la web del Injuve, así que aproveché para enviarles unas preguntas por correo que respondieron enseguida.   Primero, las presentaciones. ¿Quiénes son Cachete Jack? ¿De dónde venís? ¿Cómo os conocisteis? ¿A dónde vaís? Cachetejack es un monstruo de dos cabezas formado por  Nuria Bellver y Raquel Fanjul. Venimos de unos padres que nos …

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Tumblr, el museo y la caja de galletas

Lo tengo guardado en el cajón desde hace meses, y ayer por la tarde, mientras imprimía este artículo sobre la identidad digital y la ‘Encarnación del yo en las redes sociales’ que voy a leer hoy, me he acordado del trabajo al que dediqué buena parte de las noches de este invierno. Se llamaba ‘Pro-am curators’ (y una parrafada larga y pretenciosa de subtítulo), parecía una locura y resultó tener bastante sentido. Es raro la semana que no encuentro un artículo con el que podría ampliar su bibliografía y cada vez que lo hago pienso que di con un tema, si no interesante, al menos candente. El campo de un curso que lleva por título Cambios en Cultura y Sociedad no podía ser más abierto, pero yo llevaba tiempo dándole vueltas a los cambios que ha acarreado el paso del uso masivo de la fotografía en soporte químico a la ‘democratización’ de la fotografía digital gracias al abaratamiento de las cámaras y su incorporación a dispositivos de uso cotidiano, como los teléfonos móviles. Implicaciones que …

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Después de la fotografía

[La sala esta llena y muchos de los asistentes llevan sus reflex al hombro, como quien lleva un mono de trabajo. Pero yo me fijo en ella. Porque está a mi lado, claro. Lleva una pequeña compacta, algo vieja, y le pregunta a su marido cómo usarla. Espera a que los ponentes empiecen a hablar para disparar la cámara. Salta el flash y la imagen, intuyo, será un desastre. Pero ella guarda la camara, imagino, satisfecha. Esa foto no es para nadie más, es solo un marco para un instante]   Con Joan Fontcuberta, el instante se dilata un par de horas. Viene dispuesto a hacer que nos olvidemos de que es un brillante embustero y comienza a hablar. Tiene una mirada cálida y simpática y un tono de voz acostumbrado a las conferencias, de modo que la voz no le tiembla al hablarnos de fósiles de sirenas, de paleontólogos misteriosamente parecidos a él y enseñarnos fotos imposibles de realizar en el siglo XIX, que forman parte de su proyecto sobre los Hydropitecus alpinos. Pero …

Content curators: superhéroes de la red

Hay quien lo llama ‘infoxicación’ y hay quien lo ve como lo más excitante de este siglo nuestro. Toda la información y las imágenes del mundo están, o estarán, a un click de distancia. Maravilloso, ¿verdad? Y ahora, ¿quién las ordena? El palabro que define esta tarea es el muy inglés ‘Content curator’, que de alguna forma relaciona la tarea de poner en orden, etiquetar y archivar enlaces, imágenes y palabras que pueblan la red para darles uno o múltiples sentidos y así, crear discursos coherentes que nos alejen del caos informacional, con la tradicional figura de los comisarios o ‘curadores’ de contenidos. Dicen que son los ‘superhéroes de la red’, según un artículo de Fast Company. Capaces de bucear entre toneladas de bytes de información y rescatar lo más nuevo, lo más oculto o, simplemente, lo más interesante que surge en internet a cada momento. Apasionados de un área, contextualizan y organizan información desde un punto de vista único. Curation is the act of individuals with a passion for a content area to find, …

Ah, ante, bajo, cabe…

Hace muchos, muchos meses, cuando este blog era un embrión de lo que es y se gestaba en una habitación de las Delicias, cayó en mis manos un artículo precioso sobre las ediciones artesanas y el fetiche. Gracias a Mery Cuesta me enamoré del trabajo de esa pequeña editorial que tenía el curioso nombre de Adiccionesporquesí y que enviaba pequeñas obras de arte por algo más de lo que cuesta un sello.   La idea de ‘Preposiciones indecentes’, pequeños fanzines o publicaciones plegadas que contenían relatos eróticos inspirados por una preposición e ilustrados por diferentes autores, impresos en un A4 y enviados por correo, simplemente, me encantó. Me recorrí su web, que contiene todas las preposiciones y ‘pliegues’. Busqué su correo, les declaré mi amor y hasta recibí su número de cuenta para que ellos me lo devolvieran. Para entonces, ya me había enamorado de otra idea y de otro alguien y adiccionesporquesí quedó archivada en las entradas de solilokio y en la memoria de las cosas bonitas que uno encuentra por internet. Hasta que …

Propósitos de año nuevo

Lo hemos conseguido. Hemos sobrevido a este ‘febrero’ estudiantil, a la ola de frío, a la factura de la electricidad. Vienen más días de más horas de luz y más horas de paseos. Querríamos celebrarlo como nos gusta, hablando solos con otros, escribiendo más y mejor, leyendo todo lo posible. Que no os digan lo contrario: en febrero, y en abril, y en octubre, también se pueden hacer buenos propósitos de año nuevo (el año pasado los hice el 8 de enero, y nadie dijo nada). Y el mio, el de hoy, es vernos más aquí, en las redes, en las calles. Feliz 2012.

Bookcamping en La Pantera Rossa

El pasado martes el proyecto Bookcamping (del que ya hable sola un poco aquí) visitó La Pantera Rossa, libería y centro social. Como ambos proyectos comparten muchas cosas -gustito por los libros libres y que nos hacen pensar(nos), un proyecto de autoempleo y de financiación colectiva, espacios que se construyen de forma colaborativa- y para entrar en calor un poco en esa tarde de enero, propusimos un pequeño juego a los asistentes: que eligieran de entre el fondo de la librería un libro para su estantería de ‘favoritos’ y otro para colocar en la estantería ‘para leer’. El juego sirvió para husmear entre los estantes de la librería, para darnos cuenta de cuantos libros se publican bajo copyright y cuántos tienen otras licencias y además, para recalcar que todos podemos convertirnos en prescriptores, críticos y recomendadores de libros. Después, Silvia y Jessica presentaron esta biblioteca abierta, colaborativa y sin horarios, que en estos momentos está en permanente remodelación, después de haber completado con éxito (han recaudado casi el 80% del óptimo) una campaña de crowdfunding …

Algo se cuece

En algún momento, entre esquemas de la comunicación, asignaturas de historia y sociología, tipologías de entrevistas y crónicas y otras cosas que llenan los currículos de las carreras de periodismo, alguien me dijo, o leí en alguna parte, que todo este tinglado se montaba con solo un objetivo: buscar historias y contarlas lo mejor posible. Ah, que esto era el periodismo. Pues qué bien. Con los años de práctica, he ido aprendiendo que, además, hay historias en todas partes. Igual los titulares que se quedan en las retinas de la mayor parte de la gente son los de las guerras, los atentados, las catástrofes, las bodas reales, las finales deportivas y otras grandes alegrías y penas. Pero en los rincones más pequeños del periodismo más especializado, también hay muchas historias que contar. Saber si están contadas lo mejor posible es tarea del lector. Desde hace unos meses, he venido haciendo casi semanalmente colaboraciones con el suplemento Con Mucho Gusto, el especial que los sábados publica Heraldo de Aragón. Me encanta el nombre de la sección, …

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Darnos a ver

Era uno de los últimos días del verano, en uno de esos sitios donde el calor está a gusto y decide quedarse un poco más. Estábamos al norte de los pirineos y aunque aún era septiembre y casi mediodía, el sol ya tenía cierto tono crepuscular. Los turistas paseábamos por la playa, los abuelos del lugar pescaban desde un muelle elevado y una pareja de chavales nos dijo donde comprar un par de cervezas. Mientras mirábamos el mar llego ella. Dejó su mochila en la arena, se deshizo de las chanclas, se puso los auriculares y empezó a bailar, solo a unos metros de nosotros y de los pescadores. Bailaba, como se suele decir, como si nadie la estuviera mirando, mojándose los pies en la orilla de vez en cuando, una canción que solo ella podía oir.   Hoy, descargando las fotografías que he hecho en los últimos seis meses con el teléfono, me la he vuelto a encontrar. Me gusta esta pequeña historia que tal vez ocupe más que los 66 KB de esta …