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36 horas en Malta

malta-portada

Malta no es, seguramente, el destino más a mano para un turista español. A desmano, mal comunicado… ¿Y qué hablan allí?. Si lo googleas, encontrarás playas, terrazas y cursos de inglés. Pero en invierno, Malta es otra cosa, y no necesariamente peor. Su idiosincrasia, a medio camino entre el sur de Europa y el norte de África, su gastronomía mediterránea, su impresionante patrimonio, su curiosa geografía y su cálido invierno, bien merecen 36 horas de escapada invernal. Un combo de Ryanair nos la pone en bandeja.

VIERNES

3 p. m. LA HUELLA DE LA ORDEN. Si algo ha dejado huella en el perfil y la historia de este archipiélago es la presencia de la Orden de Malta, que es también el símbolo del país, con la famosa cruz de ocho puntas. Es en la co-catedral de San Juan en la que más se nota esta huella. Estamos en Valetta, la capital, en plena Republic St., centro neurálgico de esta pequeña ciudad. Además de su barroquísimo interior, sus capillas y sus mármoles, lo que deja sin aliento es La decapitación de San Juan Bautista, la enorme pintura que Caravaggio que el realizó para entrar en la orden y la única que firmó en su carrera.

6 p. m. ATARDECER EN EL JARDÍN. Sí, son las 6 p.m. Y sí, es hora de ver el atardecer. Con el mismo huso horario que España, pero mucho más al este, el amanecer y el atardecer en la isla pillan al turista español a contrapié; Subimos a los Barrakka Gardens para contemplar la estupenda vista de la Gran Bahía y as tres ciudades. Después, tomamos el ascensor panorámico y regresamos a las calles de Valetta. Si la noche ha caído, seguramente ya habrán encendido todas las bombillas que adornan las calles. Fuera de temporada, La Valetta es toda para nosotros.

Lower Barakka Gardens

9 p. m. LA NOCHE ES JOVEN. Lo bueno de que anochezca tan pronto es que la noche es joven. Lo malo es que si no has reservado, tal vez ya sea tarde para cenar. Vamos al Trabuxu, un bar de vinos situado en una bodega, donde la cena era lo de menos, y aún así es contundente. Con cierta suspicacia (hemos visto a vista de pájaro la isla del avión, y no abundan los viñedos) elegimos un syrath maltés que (¡viva y bravo!) es también uno de los más económicos. Para una versión menos alcohólica y todavía más glotona de esta cena, hay un ‘bistrot’ con el mismo nombre unos metros más arriba, en South St.

SÁBADO

9 a. m. TRAS LOS PASOS DE CARAVAGGIO. Como Valetta no es la fiesta, estamos listos para empezar temprano. Los puntos turísticos (como los museos de bellas artes o el de arqueología) abren pronto, pero hay mucho más para ver, y hoy vamos tras los pasos de Caravaggio. La primera parada es el antiguo palacio del Gran Maestre de la Orden de Malta, hoy residencia presidencial y sede del gobierno, por la que el pintor seguro pasó en su breve estancia en la isla -puedes leer aquí y aquí la historia, pero el resumen es que debió liarla parda-. Paramos en la armería para contemplar las ornamentadas armaduras de los maestres, en especial, la bella armadura de Alof de Wignacourt, al que Caravaggio pintó con otra de las muchas piezas que se guardan en este museo de la guerra.

10 a. m. ATRAVESAR LA GRAN BAHÍA. La versión ‘pro’ del viaje incluye un viajecito en barca cruzando la bahía -las barcas se cogen en el ‘waterfront’- que nos dejaría casi a los pies del fuerte de St Ángelo, justo donde nos imaginamos a Caravaggio escapando, en una noche sin luna, del fuerte el que que fue encerrado tras sus fechorías maltesas. Nosotros viajamos low cost, así que pillamos un autobús que nos deja en el puerto de Victoriosa. Recorremos las cuidadas calles medievales de la central de ‘las tres ciudades’ y visitamos también el palacio de la Inquisición, por el que el pintor también pasó en su estancia en Malta.

11 a. m. PAISAJE NEOLÍTICO. El mediodía soleado es el mejor momento para dirigirse al sur de la isla, hacia los templos neolíticos de Hagar Qim. Visitando estas construcciones neolíticas, entre campos cubiertos de margaritas y con la magnífica vista del islote-reserva natural de Filfla, uno entiende que los antiguos moradores de la isla eligieran este privilegiado lugar para instalarse. Consejo: si tenéis poca paciencia con las cosas mal hechas, tirad de imaginación y absteneros de la audioguía.

Comer en Malta Mercado de Marsaxlokk

2 p. m. COMIDA EN EL PUERTO. Los horarios de comida son más tempranos, pero no estrictos, así que al terminar la visita, uno puede retomar la ruta en autobús, y con un par de transbordos, llegar a Marsaxlokk y comer en alguna de sus terrazas, mientras los pescadores recogen en esta bahía sus coloridas barcas. Los domingos hay mercado.

4 p. m. LA TIPOGRAFÍA MALTESA. Si eres aficionada a la tipografía, a lo pintoresco y a lo popular, disfrutarás del regreso en autobús al norte de la isla. Y es que no sé si por la herencia cultural, o por algún tipo de invisible competición entre negocios, sorprende la diversidad tipográfica de la isla. Para muestra, puedes visitar Malta Type, un Tumblr que recopila algunos de los más notables ejemplos de este ejercicio de imaginación.

http://maltatype.com/

La tipografía de Malta es muy particular. Esto es el letrero de un café.

6 p. m. LA FIESTA, EN ST. JULIAN. Sí, es de noche otra vez. Y sí, hoy es sábado y la noche es más joven aún. Aunque la población de Malta está bastante envejecida, los jóvenes -locales y turistas- se agolpan en las terrazas de St Julian y Sliema, disfrutando del suave invierno. Escaparates, pubs y discotecas, muchas cerradas esperando mejores tiempos en verano. Si buscas algo de fiesta aunque sea fuera de temporada, este es tu sitio. Si te van los clásicos… es la hora de regresar a Valetta.

9 p. m. PÓNGAME UNA CISK. Queríamos un sitio auténtico, y lo hemos encontrado. La Sociedad Filarmónica de la Valetta, algo así como un ateneo popular, parece un buen sitio para escuchar el peculiar acento, entre el italiano y el árabe y salpicado de vocablos ingleses, de los malteses. Banda, familias, abuelos cantarines y el patrón presidiendo la escena en su hornacina de neón. Y es que mañana es San Pablo Náufrago -dice la leyenda que se quedó varado en las costas de la isla- y aquí la religión es cosa seria y también, motivo de fiesta. Pónganos una Cisk -la cerveza local-, que nos quedamos.

DOMINGO

9 a. m. VUELTA A LA ISLA EN 80 AUTOBUSES. Parecía que Malta era pequeña y se nos quedan un montón de visitas en el tintero. Madrugamos y nos montamos de nuevo en nuestro amigo, el bus público: 1,5 euros por todo el día. Así, podemos acercarnos a Medina y Rabat, perdernos un rato en sus calles empedradas, divisar el mar desde la privilegiada posición de la que en su día fuera capital interior de la isla, y quedarnos con las ganas de cruzar hasta Gozo o Comino, las otras dos islas que conforman este pequeño país. El fin de semana no va para más.

13 a. m. CONEJO AL CHAMPÁN. A lo que no vamos a renunciar es a probar la especialidad de la isla, el conejo. Nos llama la atención un peculiar local, el Angelica, y nos confirman la peculiaridad sus floridas camareras y su amabilísimo màitre. Por eso, el conejo aquí tampoco iba a ser corriente: lo preparan al champán, y está que quita el hipo. Igual no es tradicional, pero está delicioso.

15 a. m. EL SOUVENIR PERFECTO. Y solo nos falta una parada: la del souvenir que llevar a vuelta a casa. No hay dudas: nos llevamos el playmobil de orden de Malta. Bueno, y el buzo; y la bailarina; y el Neptuno; y la granjera, y… Malta es la sede de una de las fábricas de estos muñequitos de plástico, como bien te explicarán en la tienda de juguetes de Republic St.. Para coleccionistas y caprichosos: una ganga. También hay un Funpark http://www.playmobilmalta.com/funpark/index.aspx, y abre todo el año. Quien sabe, igual cuando volvamos en temporada.

Playmobil de la Oden de Malta, con las tres ciudades al fondo

SI VAS…

El aeropuerto es pequeño, y en la oficina de información turística puedes recoger una guía en castellano. Desde allí, varios buses te llevan al centro de la isla, en Valetta, donde también te informarán de cualquier lugar al que quieras llegar en transporte público. Si quieres un finde tranquilo, elige Valetta; si buscas fiesta por la noche, mejor estar en St. Julian. Y si quieres exprimir bien el fin de semana, alquilando un coche podrás abarcar toda la isla, y cruzar en ferry a Gozo y Comino.

Más información:

www.visitmalta.com

* La estructura de este artículo es un plagio descarado de la serie del New York Times 36 hours in… No encontré el artículo dedicado a Malta. Así que si queréis traducirlo al inglés, podéis escribirme 😉

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