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Cervezas artesanas en Birragoza

Mañana sábado y el domingo Hoy y mañana sábado se celebra en el Centro de Historias ‘Birragoza’, un festival gastronómico-cervecero en el que se van a reunir los productores de cerveza artesana de Aragón con otros muchos llegados de toda Europa. Una cita que yo me voy a perder, pero que seguro que es el mejor plan para este fin de semana de un verano que parece no acabarse nunca. Ayer me escribió Sergio, la persona detrás de Lupulus, productor y distribuidor, organizador de catas y apasionado de su trabajo con la cerveza, para invitarme a la feria y recordé este reportaje que salió publicado en junio en Con Mucho Gusto sobre Gisberga y sobre el lanzamiento de la Populus, una nueva cerveza que se va a poder catar por primera vez en esta feria. Espero que os interese el reportaje o al menos, la cita cervecera. Salud y buen fin de semana!

Botellas de cerveza Gisberga

Gisberga: artesana y altoaragonesa

Es la bebida elaborada más antigua del mundo  y vive en este inicio de milenio una resurrección de sus orígenes. O tal vez sea una moda, la de las cervezas artesanas, que cada vez se encuentran en más establecimientos y tienen más aficionados. Una moda, eso sí, con profundidad gastronómica, que en Aragón abanderan algunos pequeños productores como Gisberga, que se fabrica en Belver de Cinca, Huesca.

Su autor, el enólogo Ferran Ferrer, vio las posibilidades de la cerveza artesana cuando era estudiante en Estados Unidos, donde sus compañeros estudiaban la elaboración de la cerveza. Fue uno de los primeros países en los que funcionó a gran escala la elaboración comercial de cerveza con métodos  tradicionales. Para Ferran, el primer paso fue la experimentación: “Elaboras, pruebas, regalas, elaboras más… empecé con un equipo casero y acabé comprando una máquina y un depósito”. La receta se fue perfeccionando, explica, y llegó el momento de dar el salto comercial.

Fue en noviembre del 2011 cuando la ‘Gisberga, primera reina de Aragón’, comenzó a llegar a restaurantes y tiendas especializadas en sus dos variedades, Trigo y Porter. En muy poco tiempo, ha llegado a distribuirse también fuera de España, con distribuidores en Japón y en Nueva York. Más cerca, es fácil encontrarla en restaurantes y tiendas especializadas de toda la comunidad, cuyo listado está disponible en su web.

Ingredientes sencillos, sabores complejos

Sus ingredientes son sencillos: la malta (trigo o cebada germinado), lúpulo, levadura y agua del Pirineo. Por ahora, solo el trigo crudo es de producción propia, pero la intención es prepararla más adelante con cereales cultivados en su finca. El proceso de elaboración natural tiene varios pasos: primero, el molido de la malta y los cereales, y luego su macerado escalonado donde se obtienen los azúcares que permiten su fermentación. La mezcla o mosto se lleva a otra cuba, donde se añade el lúpulo. La cerveza fermenta entonces durante unos veinte días.

Como todas las cervezas artesanas, ni se filtra, ni se pasteuriza, y vuelve a fermentar en la botella durante un mes, aproximadamente, de manera que el carbónico de forma natural y no inyectada, como en algunas cervezas industriales, lo que hace que sea más saludable y conserve más propiedades organolépticas.

Gisberga Trigo es una cerveza rubia, de abundante espuma y fina burbuja, fácil de beber al tener “un breve dulzor en el paladar que da paso a una acidez refrescante”, según las notas de cata del sommelier Guillem Laporta. Recomiendan maridarla con arroces, ensaladas, pastas y pescados. En cambio, la Gisberga Porter es mas adecuada para las carnes: se trata de una negra, con espuma color crema y aromas frutales y de cereales tostados, que también puede acompañar a postres como trufas, café o cacao y a algunos quesos. “Son cervezas complejas y a la vez fáciles de beber, con unos aromas muy característicos y con un grado alcohólico de 4.8”, explica Ferrer.

Ambas se elaboran en la cervecería situada en Belver de Cinca y anexa a las Bodegas de Valonga, donde Ferran trabaja como enólogo. Se pueden concertar visitas a la finca, que incluyen un paseo por las bodegas, la cervecería y El nogal de los Templarios, una fábrica de procesado de nueces.

La nueva Populus Alt

En este mismo lugar se está gestando una nueva variedad de cerveza. Se llama Populus y es una colaboración entre Ferran y otro emprendedor aragonés relacionado con las cervezas artesanas: Sergio Ruiz, que lleva la empresa Lupulus, una distribuidora de cervezas artesanas que también vende materiales para la elaboración casera y organiza numerosas actividades de divulgación, con catas y talleres. “Hay mucha gente que empieza y que gusta de la diferencia y de las muchas variedades que existen, lo que fideliza al consumidor”. Movidos por esta experiencia, han desarrollado la receta de Populus Alt, una cerveza de estilo tradicional alemana, de la zona de Dusseldorf, “una cerveza muy maltosa, con marcado carácter a lúpulo, con notas cítricas y un final seco y agradablemente amargo”, explica su nota de cata.

*Este reportaje salió publicado en junio en Con Mucho Gusto. Si te vas a perder Birragoza, pero te apetece probar cervezas artesanas ‘made in Aragón’, las puedes encontrar en varios locales de la Magdalena, en la librería La Pantera Rossa y en las catas que Lupulus organiza durante el curso en el Juan Sebastían Bar.

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